
Todos hemos estado ahí: fin de mes y la billetera vacía. Si no sabes a dónde va tu dinero, es decir, si aún no llevas un registro de gastos e ingresos, es fácil gastar más de lo que ganas. ¡Pero no te preocupes! A continuación te compartiremos por qué es importante tener el control de tus finanzas y las herramientas para lograrlo.
Gestionar nuestras finanzas personales puede ser un desafío, sobre todo si nos damos cuenta de que estamos gastando más de lo que ganamos. Esta situación puede provocarnos angustia, pero con un enfoque adecuado y una buena organización, es posible recuperar el control de nuestras finanzas. Si estás atravesando por esta situación, a continuación, te compartimos algunas estrategias que te ayudarán a poner orden y a vivir dentro de tus posibilidades.
Existen diversas razones por las cuales las personas pueden caer en la trampa de perder el control de gastos e ingresos:
Si te encuentras en esta situación y te preguntas “¿Cómo administrar mi dinero?”, no te desanimes. Hay muchas cosas que puedes hacer para tomar el control de tus finanzas:
Es importante preguntarte por qué estás gastando más de lo que ganas. Puede ser una mezcla de hábitos de consumo, una falta de planificación o simplemente un estilo de vida que excede tus ingresos. Dedica un tiempo a reflexionar cómo te sientes al respecto y sobre la importancia de analizar las finanzas personales antes de gastar.
Analiza a fondo e incluye todas tus fuentes de ingresos fijos y variables, el detalle de tus gastos también fijos y variables, si tienes deudas y cuánto pagas por ellas al mes y si destinas una parte al ahorro. Puedes ayudarte de una hoja de Excel o una App del celular para llevar este registro y control.
Hacerlo te permitirá tener una visión clara de a dónde va tu dinero y te ayudará a mantenerte dentro de tus límites. Una forma de estructurar tu presupuesto es destinar el 50% de tus ingresos a necesidades como el pago de la renta, servicios, comida; el 30% a deseos como actividades de ocio y entretenimiento; y el 20% al ahorro y pago de deudas. Es muy importante enumerar tus gastos en orden de prioridad. Asegúrate de que tus necesidades básicas estén cubiertas antes de gastar en deseos.
Reflexiona sobre “¿Cómo organizar mis gastos?”, y elimina los innecesarios. Por ejemplo: cancelar suscripciones que no uses o uses muy poco, comparar precios y utilizar cupones o descuentos, evitar las compras impulsivas, dar preferencia a planes en casa en vez de salir a gastar; buscar actividades gratuitas o de bajo costo, etc.
Destina una parte de tu presupuesto mensual para construirlo hasta alcanzar al menos de 3 a 6 meses de tus gastos esenciales.
Haz una lista de ellas y organízalas por monto y tasa de interés; empieza a pagar primero las deudas más pequeñas; si prefieres pagar menos intereses, prioriza las deudas con las tasas más altas.
Si recortar gastos no es suficiente. Puedes buscar un trabajo adicional como freelance, de medio tiempo; vender objetos que no uses; y hasta aprender nuevas habilidades para mejorar tus oportunidades laborales.
Establece tus metas y define qué deseas lograr a corto, mediano y largo plazo. Por ejemplo: pagar tus deudas, ahorrar para unas vacaciones y hasta juntar para el enganche de una casa.
Ajusta tu presupuesto y objetivos según sea necesario. Recuerda que la vida está en constante cambio, lo que te funciona hoy puede no funcionarte mañana.
La educación financiera te servirá para mejorar y fortalecer tu relación con el dinero. Hay muchos recursos gratuitos y en línea que pueden ayudarte a mejorar tus conocimientos.
¡No te rindas! Tomar el control de tus finanzas es posible. Con disciplina y planificación, podrás entender la importancia de analizar las finanzas personales antes de gastar y alcanzar la estabilidad económica que deseas.