Conoce los distintos tipos de financiamiento hipotecario, sus requisitos y cómo elegir uno.

Lograr la meta de tener un hogar propio es uno de los hitos más emocionantes de la vida, y entender el financiamiento hipotecario desde el principio es un elemento clave que ayudará a alcanzarla. No tienes que ser un experto en finanzas para dar este paso, solo necesitas la información correcta y las ganas de construir tu patrimonio de forma segura.
Existen diversos caminos para lograrlo. Conocer los tipos de financiamiento para comprar una casa o departamento te dará la seguridad de elegir el que mejor cuide tu bolsillo y se adapte a tus posibilidades. A continuación, encontrarás toda la información necesaria explicada de forma clara y sencilla para que tomes la mejor decisión y conviertas ese sueño en una realidad.
El financiamiento hipotecario es, en esencia, un préstamo a largo plazo que una institución financiera otorga usando un inmueble como garantía (hipoteca). Al solicitarlo, te comprometes a pagar el monto prestado más los intereses en un plazo determinado. El financiamiento hipotecario se puede utilizar para adquisición de vivienda, construcción en terreno propio, remodelación, mejora de hipoteca y, en algunos casos, para obtener liquidez.
A diferencia de otros créditos de consumo, los préstamos hipotecarios te permiten dejar de pagar renta y comenzar a generar plusvalía sobre un bien que es tuyo.
En México, el mercado hipotecario ofrece diversas opciones que se agrupan en tres vías. Identificarlas te permitirá elegir el financiamiento adecuado para adquirir tu casa o departamento.
Las entidades financieras ofrecen una amplia gama de productos con tasas de interés que pueden ser fijas o variables.
La gran ventaja aquí es la variedad y flexibilidad; las instituciones compiten entre sí para ofrecer mejores condiciones, primas de seguros y plazos que pueden ir desde los 10 hasta los 30 años. Es una opción sólida si tienes un buen historial crediticio y estabilidad laboral.
En segundo lugar, está el crédito Infonavit. Este financiamiento es otorgado por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores. Si eres un trabajador asalariado, cotizas ante el Instituto y cuentas con 1,080 puntos, tienes derecho a este crédito.
Esta opción utiliza el saldo de tu Subcuenta de Vivienda, que es el ahorro integrado por las aportaciones patronales que has acumulado a lo largo de tu vida laboral como garantía de pago. Es una prestación social diseñada para facilitar el acceso a un inmueble.
La tercera opción es el cofinanciamiento. Esta modalidad es una herramienta poderosa para los trabajadores asalariados que son derechohabientes activos del Infonavit.
Es la suma de dos créditos: una parte del monto a financiar la otorga la entidad financiera y la otra parte la da el Infonavit, utilizando también el saldo de la Subcuenta de Vivienda como enganche. Al sumar ambos créditos, tu capacidad de compra aumenta, permitiéndote acceder a una casa de mayor valor que si utilizaras solo uno de los créditos por separado. Es ideal para quienes buscan potenciar su capacidad de pago.
Para que puedas visualizar las características de cada uno los esquemas de financiamiento de forma rápida y detallada, aquí te compartimos una breve comparativa.
| Característica | Crédito bancario | Crédito Infonavit | Cofinanciamiento (Cofinavit) |
| Fuente del recurso | Entidad Financiera. | Infonavit | Entidad financiera + Infonavit + Subcuenta de Vivienda |
| Tasa de interés | Fijo o variable, según perfil e institución financiera. | Fija (depende de tu nivel salarial). | Cada crédito cobra su tasa. |
| Monto máximo | Depende de tu capacidad de pago e historial. | Tope establecido por el Instituto (según puntos y salario). | Potenciado: Suma ambos montos. |
| Uso de subcuenta | No aplica (a menos que sea Apoyo Infonavit). | Se usa como garantía o complemento. | Se usa el saldo para el enganche. |
| ¿Para quién es ideal? | Perfiles con buen historial y ahorro previo. | Trabajadores que cotizan y buscan accesibilidad. | Asalariados que buscan una propiedad de mayor valor y tienen ahorros en el Infonavit. |

Para acceder a cualquier crédito hipotecario, las instituciones te pedirán cumplir con ciertos requisitos esenciales que demuestren tu solvencia y responsabilidad. Aunque pueden variar los requisitos de una entidad financiera a otra, los elementos que usualmente debes cumplir son los siguientes:
Este es el primer filtro que realizan las entidades financieras. Debes demostrar un flujo de dinero constante y suficiente para cubrir la mensualidad sin comprometer tus gastos básicos. Podrás acreditarlo fácilmente a través de tus recibos de nómina o estados de cuenta bancarios.
Tu comportamiento financiero es tu carta de presentación. Un buen perfil en Buró de Crédito indica que eres un pagador puntual de tus deudas (tarjetas de crédito, planes de celular, etc.). Las instituciones revisan esto para evaluar el riesgo de otorgar un crédito; un historial limpio te abre las puertas a mejores tasas en tus préstamos hipotecarios. Para conocer tu score crediticio, consulta tu Reporte Especial de Buró de Crédito y asegúrate de tener una puntuación que esté entre los 701 y los 754 puntos.
¿Qué hacer si tu historial crediticio es negativo? Implementa un plan de acción para mejorarlo: liquida deudas pequeñas, mantén tus pagos puntuales por al menos 12 meses y evita adquirir nuevos compromisos financieros hasta sanear tu perfil.
Generalmente, las instituciones financieras no prestan el 100% del valor del inmueble; por ello, es necesario contar con un ahorro previo para el enganche, que usualmente puede ser del 10% al 20% del costo de la propiedad. Este desembolso reduce el monto que debes pedir prestado y, por ende, tus mensualidades futuras.
Además del enganche, considera incluir en tu presupuesto los gastos notariales y de escrituración que son costos adicionales al valor de la vivienda.
Escoger el crédito hipotecario adecuado de entre todos los tipos de financiamiento para comprar una casa o departamento es fundamental. Así que toma el tiempo de analizarlo y ten presente estos consejos mientras lo haces:
Elegir el crédito adecuado es tan importante como escoger tu nueva casa o departamento. Recuerda que este es un compromiso a largo plazo, así que tómate el tiempo de analizar tus números y tu capacidad real de pago.
Para simplificar este proceso y tener un panorama claro de cómo quedarían tus mensualidades, te recomendamos ampliamente utilizar el Simulador de Crédito Hipotecario BanCoppel. Esta herramienta digital te permitirá visualizar diferentes escenarios, ajustar plazos y montos para encontrar la configuración perfecta que se adapte a tu estilo de vida.
Infórmate, compara, simula y preapruébate para dar el paso seguro hacia tu nuevo hogar.
Encuentra información adicional para terminar de resolver dudas.
La diferencia principal radica en quién te presta el dinero y cómo se calcula tu capacidad.
Más allá de la tasa de interés, analiza el CAT (Costo Anual Total), que incluye primas de seguros y comisiones. Evalúa tu estabilidad laboral a largo plazo y el monto de la mensualidad. También considera la flexibilidad del crédito, por ejemplo, ¿te permiten adelantar pagos sin penalización? Esa es una clave para la libertad financiera.
Tener un hogar propio impacta directamente en tu bienestar mental. Genera estabilidad, seguridad y un profundo sentido de pertenencia. Saber que estás invirtiendo en algo tuyo elimina la incertidumbre de las rentas y te brinda un refugio personal que puedes adaptar a tu gusto, fortaleciendo tu identidad y la de tu familia.
¿Qué tan probable es que recomiendes este blog a tu familia, amigos o compañeros de trabajo?
0 - Nada probable
10 - Extremadamente probable
La protección de tus datos personales es muy importante para Mejora tus finanzas, conoce nuestro aviso de privacidad dando clic aquí.
Muchas gracias por tu tiempo, tus comentarios son muy importantes para mejorar los contenidos de nuestro sitio.
¡Hasta pronto!