
Los trámites en línea buscan simplificar y agilizar procesos que antes implicaban invertir una gran cantidad de tiempo y esfuerzo. Sin embargo, para muchos adultos mayores, entender el entorno digital puede representar un desafío, convirtiéndose en un tema al cual poner especial atención. El acercamiento de este grupo a las tecnologías ha crecido significativamente, así lo muestra […]
Los trámites en línea buscan simplificar y agilizar procesos que antes implicaban invertir una gran cantidad de tiempo y esfuerzo. Sin embargo, para muchos adultos mayores, entender el entorno digital puede representar un desafío, convirtiéndose en un tema al cual poner especial atención.
El acercamiento de este grupo a las tecnologías ha crecido significativamente, así lo muestra la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), donde se señala que el 69.2% de las personas entre 55 y 64 años ya usan internet, mientras que en el segmento de 65 años o más, el porcentaje es del 39.2%. Por ello, es necesario orientarlos para que logren hacer un uso seguro de las nuevas herramientas a su alcance y puedan disfrutar de los beneficios de la tecnología.
La edad no debe ser una barrera para utilizar instrumentos innovadores que estén hechos para facilitarle la vida a las personas. Si tú eres un adulto mayor o tienes un conocido o familiar que lo es y a quien le pueda servir la información, ahora es un buen momento para, en primer lugar, conocer las soluciones que ofrece la banca en línea y los trámites financieros que se pueden hacer desde ahí, como:
Una vez comprendidos los alcances de la banca en línea, es fundamental contar con una guía que explique los pasos a seguir para realizar estos procesos de forma protegida y efectiva. Este recurso te ayudará, como adulto mayor, a que conozcas cómo evitar estafas por internet para que realices tus trámites con confianza y profesionalismo.
Si vas a entrar al sitio web de tu banco, comprueba que la página sea oficial, para eso debes revisar detalles muy específicos, como que la dirección o URL del sitio inicie con “https://”, luego que el nombre coincida con el de la institución, sin errores de escritura, y que no tenga caracteres extraños. Por ejemplo, fijarte que el sitio sea “bancoppel.com”, y no “bancopel.com/a”~3j#@”.
Evita entrar a enlaces (direcciones web) que te lleguen a través de correos o mensajes de texto sospechosos y alarmistas, en donde te digan que hay problemas con tu cuenta y que para solucionarlos debes de dar clic en un vínculo. Lo mejor en ese caso es comunicarte con tu banco directamente, o tú mismo entrar al canal oficial para verificar que todo está bien.
Para acceder a tu cuenta genera una contraseña hecha con números no consecutivos, letras mayúsculas y minúsculas, así como algún carácter especial (%, $, #, &), y que sea de mínimo 8 elementos. Evita usar solamente números, menos si son repetidos o consecutivos, como “1111” o “12345”, y tampoco utilices tu fecha de nacimiento.
Algunos bancos, con el objetivo de brindar mayor seguridad, ofrecen la opción de 2FA (Autenticación en dos pasos), la cual consiste en que, además de requerir tu contraseña, se te solicita un código enviado por mensaje de texto o correo electrónico para que accedas a tu cuenta.
Actualmente, es cada vez más común que en los sitios de los bancos encuentres videos tutoriales o chats ubicados en alguna de las esquinas de la pantalla. Estas herramientas están diseñadas para orientar a los usuarios en el uso de la plataforma y resolver sus dudas específicas.
Si quieres hacer una consulta o movimiento en tus cuentas, evita usar redes de internet públicas y computadoras que sean de un cibercafé. Mejor utiliza el internet de tu casa o tu trabajo, y tus propios dispositivos (celular, tablet, laptop).
Recuerda que nunca, bajo ninguna circunstancia, alguien del banco, sea cual sea, te va a llamar para pedirte datos como tus números de tarjetas o contraseñas de tus cuentas. Si eso sucede, borra los mensajes, correos, o cuelga las llamadas.
Periódicamente, entra a tu perfil de banca en línea para que veas si todo está en orden, así si identificas algún movimiento sospechoso, podrás actuar con rapidez para solucionarlo comunicándote con tu banco.
Con paciencia, práctica y una actitud positiva, puedes convertirte en un adulto mayor digital y disfrutar de todos los beneficios que la tecnología tiene para ofrecerte. Recuerda especialmente las recomendaciones sobre cómo evitar estafas por internet y detectar fraudes financieros. La edad es un número, no una limitante. ¡Hazte amigo de la tecnología!