
Alcanzar y disfrutar de una seguridad financiera no es cosa de suerte ni de tener un salario e ingresos altos: es el resultado de mantener hábitos saludables, crear una estrategia y tomar mejores decisiones constantemente en relación con tu dinero.
Al respecto, casi la mitad de la población en México mencionó que casi nunca o nunca le sobra dinero al final del mes, frente a un 19.4% que respondió que siempre o casi siempre les sobra, según la última Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) del INEGI.
Estos datos indican que un mínimo de los mexicanos puede cubrir sus gastos y tener la seguridad de que el dinero le alcanzará y sobrará algo pensando en el ahorro, para imprevistos y demás gastos que puedan surgir.
Seguridad financiera vs. independencia financiera: ¿son lo mismo?
Antes de todo, hay que aclarar estos conceptos que suelen usarse como sinónimos, pero no significan lo mismo:
| Concepto | ¿Qué significa? | Objetivo | Ejemplo práctico |
|---|---|---|---|
| Seguridad financiera | Tener estabilidad para cubrir tus gastos, enfrentar imprevistos y evitar deudas innecesarias. | Estabilidad y tranquilidad inmediata. | Puedes pagar renta, servicios y un imprevisto médico sin endeudarte. |
| Independencia financiera | No depender de un ingreso activo para vivir, porque tus inversiones o ingresos pasivos cubren tus gastos. | Libertad de tiempo (dejar de trabajar por necesidad) | Tus inversiones o rentas de inmuebles generan suficiente dinero para vivir sin trabajar. |
En pocas palabras: primero construyes tu seguridad financiera, luego puedes aspirar a la independencia.
Los pilares fundamentales de la seguridad financiera
Crear una base sólida que te permita disfrutar de mejores finanzas es muy importante y depende totalmente de ti, pues con cada elección que hagas sobre tu dinero te puedes acercar o alejar de tener la seguridad financiera deseada. Para lograrlo, considera las siguientes recomendaciones:
1. Ten claridad sobre tu situación actual
El primer paso para construir tu seguridad y tranquilidad financiera es entender exactamente dónde estás parado, pues no puedes mejorar lo que no conoces.
En este caso, necesitas hacer una evaluación sobre tus finanzas, anotando primero tus ingresos al mes, ya sean fijos (tu salario) o variables (un bono extra). En otro espacio deberás registrar cada gasto que tengas en ese periodo, desde la renta hasta lo más insignificante, como el postre del día.
Con esta información, deberás identificar:
- ¿Qué gastos son esenciales? Como tu renta, comida o transporte.
- ¿Cuáles son los gastos que puedes ajustar o cortar?
Ahora, deberás calcular cuánto te sobra según tus ingresos; esto te ayudará a descubrir si te falta dinero y estás sobreviviendo por las tarjetas de crédito. En este punto, puedes reflexionar si la manera en la que estás gastando es sana y qué cambios debes llevar a cabo para que te acerques más a tu seguridad financiera.
Si más del 30% de tus ingresos se destina al pago de deudas, tu seguridad financiera está en riesgo crítico.
2. Crea un fondo de emergencia separado de tu ahorro personal
Uno de los errores más comunes es mezclar todos tus ahorros en un solo lugar, pues los recursos para las emergencias e imprevistos deben mantenerse separados del dinero que tienes guardado para otras metas.
Esto se explica porque, al momento en que necesites cubrir los gastos de una urgencia, aún debes tener fondos para otro tipo de gastos o planes, como el ahorro para la universidad de los hijos o para dar el enganche de tu casa o departamento.
Para construirlo, inicia con una meta pequeña como $5,000 o $10,000 pesos, aunque la CONDUSEF recomienda que este fondo sea el equivalente de 3 a 6 meses de tus gastos básicos. No te olvides de guardarlo aparte de tus gastos diarios y, si es posible, deposita el dinero donde se generen rendimientos para que siga creciendo y no pierda valor frente a la inflación.
Un fondo de ahorro para imprevistos es crucial porque cualquier situación, como una enfermedad o perder el empleo, puede surgir y generarte problemas económicos si no cuentas con los recursos para enfrentarla.

3. Genera y diversifica tus fuentes de ingreso
Si bien la realidad de muchas personas es tener solo una fuente de ingresos, es importante que busques más formas de generar dinero para, paso a paso, alcanzar tu independencia financiera.
En este sentido, puedes comenzar con actividades sencillas y fáciles de emprender, por ejemplo:
- Trabajar extra por proyectos.
- Vender productos físicos o en línea.
- Ofrecer cursos o asesorías.
- Invertir en pagarés u opciones de renta fija.
Al tener otro tipo de ingreso, puedes tener mayor certeza de que no te vas a endeudar o que no quedarán muy afectadas tus finanzas si llegas a perder tu empleo o fuente principal de dinero.
No busques ingresos rápidos, busca ingresos sostenibles con el tiempo.
4. Construye planes a mediano y largo plazo
Ahorrar sin un objetivo es un error muy común que puede influir en tu motivación para seguir con tu plan, por lo que necesitas tener una meta fija que te dé dirección.
De tal modo, es recomendable que dividas tus objetivos según su plazo:
| Plazo | Objetivo | Ejemplo |
|---|---|---|
| Corto (0 a 1 año) | Estabilidad básica | Crear tu fondo de emergencia. |
| Mediano (1 a 5 años) | Crecimiento | Comprar un auto o estudiar algo nuevo. |
| Largo (más de 5 años) | Tranquilidad a futuro | Retiro o inversión patrimonial. |
Es crucial que tengas bien clara cada meta propuesta, es decir, el qué, cuándo y cómo. Por ejemplo:
- ¿Qué es lo que quieres conseguir? Comprar un auto
- ¿Cuándo necesitas alcanzarlo? En 2 años
- ¿Cómo lo vas a lograr? Ahorrando 10 mil pesos al mes.
Para cada objetivo, crea un fondo de ahorro distinto y nómbralo, así recordarás siempre lo que deseas alcanzar para motivarte.
5. Construye hábitos financieros sostenibles
Lo que realmente marcará la diferencia es lo que haces todos los días con tu dinero. Por ello, es ideal tener hábitos que te ayudarán a lograrlo, como:
- Crear y mantener un presupuesto.
- Revisar tus gastos semanalmente.
- Evitar compras impulsivas.
- Ahorrar antes de gastar, no al revés.
- Comprar de manera planificada.
- Priorizar tu ahorro para imprevistos.
La seguridad financiera empieza contigo
Construir seguridad financiera sin depender de otras personas es posible si te haces responsable de tus decisiones, mejoras tus hábitos y avanzas paso a paso hacia tus objetivos con una estrategia en mano.
Recuerda que no necesitas recibir el gran salario o hacer cambios drásticos para iniciar tu camino hacia una mejor vida financiera. Basta con que comiences a tomar el control de tu dinero, con decisiones conscientes y ajustando los gastos que sean posibles.
Así, estarás preparando las bases para construir una estabilidad que, posteriormente, podría llevarte a lograr la independencia financiera y, de esta manera, no depender de un salario para cubrir tus gastos del día a día.
Preguntas frecuentes
Te compartimos información adicional para que sigas aprendiendo y resolviendo dudas.
¿Cómo puedo empezar a ahorrar si no me sobra dinero al mes?
La clave está en el análisis de gastos hormiga y la renegociación de servicios. Toma en cuenta que el reducir pequeños gastos diarios y ajustar planes de telefonía o suscripciones puede liberar tu flujo de dinero.
¿Qué hago si mi fondo de emergencia no funciona para una crisis mayor?
En caso de crisis severa, prioriza los gastos de supervivencia (vivienda y comida). Si tu fondo se agota, considera opciones como un préstamo personal con tasas bajas o plazos flexibles. Aunque sea una urgencia, investiga tus alternativas y no tomes decisiones muy apresuradas.
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