
Solicitar un financiamiento es una herramienta que, bien manejada, te permite alcanzar metas o solucionar imprevistos; sin embargo, entre los requisitos para pedir un préstamo puedes encontrarte con la figura del aval. Si aún no tienes claro qué es un aval en un préstamo y qué implicaciones tiene, aquí entenderás las principales obligaciones y derechos de este rol, y cómo está cambiando en la actualidad.
¿Qué es un aval en un préstamo?
Un aval es una persona (física o moral) que se compromete con el solicitante para responder por la totalidad de la deuda, en caso de que este no pueda cumplir con los pagos. Es, esencialmente, una garantía personal que se estipula en el contrato del préstamo.
La razón principal por la que los bancos o entidades financieras piden un aval al otorgar un crédito o préstamo es por seguridad. El aval brinda certeza y garantiza la devolución del dinero prestado; los bancos suelen pedir uno cuando el deudor o solicitante principal presenta alguna de estas situaciones:
- Historial crediticio insuficiente: El solicitante es un cliente nuevo, joven o carece de un score óptimo en el Buró de Crédito.
- Ingresos variables o de comprobación compleja: Aplica a trabajadores independientes, emprendedores o personas con fuentes de ingresos mixtas.
- Monto del préstamo elevado: A mayor exposición al riesgo, mayor es la necesidad de contar con garantías sólidas.
Aval u obligado solidario: ¿cuál es la diferencia?
Si bien, a menudo, estos términos se usan indistintamente cuando te informas sobre cómo solicitar un préstamo, existe una diferencia clave:
- Aval: Es la persona que respalda al deudor principal. Su obligación se activa principalmente si el deudor no puede cumplir con el pago.
- Obligado solidario: Implica que dos o más personas se comprometen al pago total de la deuda. La institución financiera tiene la facultad de exigir la liquidación a cualquiera de ellos (al deudor principal o al obligado solidario) en cualquier momento.
Requisitos, derechos y obligaciones del aval
Tanto pedirle a alguien ser un aval como convertirse en uno es una decisión importante que no debe tomarse a la ligera, pues implica una responsabilidad legal y económica que conlleva riesgos en caso de no cumplirse.
Requisitos para ser aval de un préstamo
Las entidades financieras establecen requisitos rigurosos para la persona que actuará como aval:
- Solvencia económica comprobada: Debe demostrar capacidad financiera para cubrir la deuda en caso de ser necesario.
- Historial crediticio impecable: Se requiere un excelente score crediticio, lo cual se sustenta en un comportamiento de pago responsable y, en ocasiones, en la diversificación de deudas.
- Estabilidad laboral: Comprobar una antigüedad mínima en el empleo (generalmente 12 meses) es un indicador de estabilidad en la fuente de ingresos.
- Propiedades (deseable): Aunque no siempre es obligatorio, la posesión de una propiedad libre de gravamen se considera un punto a favor, ya que puede constituir una garantía adicional.
Obligaciones, derechos y riesgos de un aval
Aparte de los requisitos para ser aval de un préstamo, es fundamental conocer sus obligaciones y derechos.
La principal responsabilidad de un aval es cumplir con la obligación de pago del solicitante principal, si este, por cualquier motivo, incumple. Esto significa que el banco o entidad financiera tiene el derecho de exigir la liquidación de la deuda, así como los intereses, comisiones o penalizaciones pendientes.
Pero el pago total de la deuda no es el único riesgo que enfrenta un aval. Otras consecuencias financieras son:
- Impacto en el Buró de Crédito: Un impago o atraso afectará negativamente el historial crediticio tanto del deudor principal como del aval.
- Obstáculos en solicitudes personales: La afectación del score crediticio puede dificultar la obtención de futuros préstamos personales para el aval.
- Disminución de la capacidad de pago: Al asumir el pago de la deuda, el aval compromete parte de sus ingresos, reduciendo su liquidez para compromisos propios o emergencias.
No obstante, el aval también tiene derechos. El más importante es que, una vez liquidada la deuda, el aval puede reclamar al deudor principal el reembolso del dinero, tal como lo señala el Artículo 115 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.
Al firmar el contrato, el aval no solo compromete su patrimonio presente, sino también su patrimonio futuro y su historial crediticio. Si el deudor incumple y el aval también se niega a pagar, ambos verán afectada negativamente su calificación ante el Buró de Crédito.
¿Te pueden embargar por ser aval?
Es una posibilidad, siempre y cuando el embargo sea dictaminado por un juez. De acuerdo con la CONDUSEF, ningún cobrador ni abogado pueden amenazar al aval con tomar esta acción si no existe una orden judicial.
Recuerda que, tanto si eres solicitante de un crédito como aval, los despachos de cobranza tienen prohibido por ley emplear tácticas amenazantes o intimidatorias. Si esto sucede, puedes levantar una queja ante la CONDUSEF para recibir orientación y defensa.

¿Es obligatorio presentar un aval para pedir un préstamo?
No, no siempre es obligatorio. La necesidad de presentar un aval depende de la política interna de la institución financiera y del tipo de crédito que solicites.
Actualmente, gracias a la evolución de los sistemas de análisis de riesgo y el fortalecimiento de la banca digital, muchos productos financieros han eliminado la figura del aval de los requisitos para pedir un préstamo.
Entre los motivos por los que un banco puede no requerir un aval están:
- Tipo de préstamo: Los Préstamos Personales o los Créditos de Nómina son seguros para un banco, ya que se centran en cubrir necesidades específicas o el pago se retira directamente del sueldo del solicitante.
- Buen historial crediticio: Si la persona tiene un buen historial de crédito y demuestra solvencia económica, la entidad confiará en su capacidad para cumplir con el pago de la deuda, e incluso puede ofrecerle condiciones más atractivas.
- Sistemas de evaluación automatizada: Gracias a la digitalización de procesos, el envío de documentación del solicitante y la evaluación de su perfil es más ágil.
¿Qué otras garantías existen en un préstamo?
Cuando el monto de un financiamiento es significativo o el perfil crediticio de la persona no es el ideal, hay otro tipo de garantías que pueden dejarse:
| Tipo de garantía | Descripción | Común en… |
| Garantía prendaria | Dejar un bien como respaldo. En caso de incumplimiento, el banco toma posesión del activo. | Préstamos (personales o de negocio), créditos automotrices y casas de empeño. |
| Garantía hipotecaria | Usar un bien inmueble como garantía. Al liquidar la deuda, se debe solicitar la liberación de gravamen ante el Registro Público de la Propiedad. | Créditos hipotecarios. |
| Depósitos de dinero | Depositar una determinada suma de dinero en una cuenta, la cual sirve como respaldo del préstamo o como monto límite de una tarjeta. | Préstamos o tarjetas de crédito para personas sin historial crediticio o en proceso de mejorarlo. |
Comunicación y claridad: las claves para el aval
Antes de aceptar ser aval o solicitar un préstamo que lo requiera, ambas partes deben entender las implicaciones y leer cuidadosamente el contrato.
Asegúrense de entender conceptos como la tasa de interés, el CAT, el plazo total y las cláusulas de incumplimiento. El objetivo es simple: garantizar que la deuda pueda pagarse sin poner en riesgo su relación personal ni la estabilidad financiera de ninguno de los involucrados. Un Préstamo Personal debe ser una solución, no un problema para ti ni para tu aval.
Lo que debes tomar en cuenta antes de ser aval
Si un familiar, amigo o conocido te pidió ser su aval para un préstamo, considera estos puntos antes de aceptar:
- Conoce bien el historial financiero y hábitos de pago de la persona que te lo pidió, así sea un familiar o amigo cercano. Verifica que sea responsable con sus deudas, que no tenga otros pagos pendientes y que tenga estabilidad en sus ingresos.
- Infórmate sobre el tipo de crédito solicitado y resuelve las dudas necesarias. Esto te dará una mejor idea de las obligaciones que tendrás que cumplir, en caso de que la deuda recaiga en ti.
- Verifica tu capacidad de pago y solvencia económica a corto y largo plazo. Necesitas tener certeza de que, si te toca liquidar la deuda, podrás hacerlo sin descuidar tu bienestar financiero ni el de tu familia.
Pide el contrato antes de firmar: Solicita una copia del contrato completo antes de aceptar ser aval de un préstamo y revisa detalladamente las cláusulas.
Consejos para elegir a tu aval
Si, por el contrario, necesitas un aval para solicitar un Préstamo Personal, entonces toma en cuenta lo siguiente:
- Elige cuidadosamente a la persona que podría ser tu aval. Esto no quiere decir que te enfoques solo en sus ingresos o su historial, sino en la confianza que le tienes, sus hábitos de pago y organización financiera.
- Cuando le preguntes a la otra persona si puede ser tu aval, dale toda la información sobre el préstamo y no te guardes detalles. Merece y debe estar totalmente informada antes de tomar una decisión.
- Haz un plan financiero que incluya dos escenarios: uno en el que cumplas puntualmente con los pagos de tu deuda y otro considerando qué acciones tomar si no puedes hacerlo. Esto le dará mayor seguridad a la otra persona.
Préstamo Personal BanCoppel: una opción sin aval
Al considerar cómo solicitar un préstamo, es importante elegir una entidad que te ofrezca claridad y flexibilidad. Por eso, si buscas una forma sencilla y directa de obtener financiamiento, sin avales ni garantías, el Préstamo Personal BanCoppel es para ti.
Cumple tus metas adquiriendo un monto de hasta $53,900 pesos con plazos de 12, 18 o 24 meses. Otros beneficios son:
- Tasa de interés anual fija.
- Sin penalizaciones por liquidación anticipada.
- Sin comisiones por apertura.
- Facilidad para pagarlo mediante cargo automático, depósito, transferencia o pago en cajeros BanCoppel.
Los únicos requisitos para pedir un Préstamo Personal BanCoppel son tener identificación oficial vigente y comprobante de domicilio. ¡Simula tu préstamo y elige el monto a tu medida!
Preguntas frecuentes sobre qué es un aval en un préstamo
Resuelve todas tus dudas sobre el aval y sus obligaciones con esta información adicional.
¿Cuánto tiempo dura la deuda de un aval en el Buró de Crédito?
El registro negativo de una deuda depende del monto que represente en UDIS:
- Deudas menores a 25 UDIS se eliminan en 1 año.
- Deudas entre 25 y 500 UDIS se eliminan en 2 años.
- Deudas entre 500 y 1,000 UDIS se eliminan en 4 años.
- Deudas mayores a 1,000 UDIS pueden permanecer hasta 6 años en Buró de Crédito, si no existe un proceso judicial en curso.
Es vital liquidar la deuda lo antes posible para iniciar este plazo.
¿Se puede revocar o anular el compromiso de ser aval?
Depende de las condiciones estipuladas en el contrato. Si no hay una cláusula que indique la posibilidad de revocar o anular esta responsabilidad o la entidad financiera no autoriza este cambio, la obligación se mantiene por el plazo total de la deuda.
¿Qué pasa si el deudor principal fallece?
La obligación del préstamo recae en el aval o sus herederos, a menos que haya un seguro de vida o de liberación de adeudo. Si existe esa póliza, la aseguradora se encarga de liquidar la deuda, liberando tanto al aval y herederos como al patrimonio del deudor.
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