
Llega una edad, generalmente entre los 10 y los 13 años, en la que el mundo de los hijos deja de girar alrededor de la familia y empieza a girar alrededor de sus amigos. De pronto, quieren estar saliendo con mayor frecuencia y piden los audífonos de moda que cuestan media quincena, olvidando sus lecciones de finanzas para niños.
Como padres o tutores, es fácil desesperarse y pensar que los hijos se están volviendo materialistas; sin embargo, lo que el niño busca no es la marca en sí, sino la aceptación. Entender esto es clave para enseñarles a consumir con inteligencia sin que se sientan excluidos.
¿Por qué los niños y jóvenes sienten presión social?
Cuando las niñas y niños están por pasar a la adolescencia, encajar en un grupo es una necesidad básica. La presión social hace lo suyo: si todos en la escuela llevan cierta marca de mochila, el niño siente que no tenerla lo hace diferente de una forma negativa.
El Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH) señala que, durante la transición a la adolescencia, el cerebro busca recompensas sociales de manera más intensa. Por eso, el deseo de una marca no es solo un capricho, sino un intento de ganar seguridad.
Tu papel como madre, padre o tutor no es juzgar ese deseo, sino ayudarles a entender que su valor como persona no depende de una etiqueta o una marca. Y, para conseguirlo, hay que volver a reforzar temas de educación financiera que los ayudarán a navegar en esta etapa.
Utiliza recursos didácticos, como los creados por la CONDUSEF, para educar a tus hijos en temas financieros.
4 lecciones de finanzas para niños que debes repasar
Seguramente, cuando eran más pequeños, les enseñaste temas financieros básicos, como evitar el consumismo por impulso y optar por el ahorro. Ahora en su adolescencia, es muy importante volver a repasar estos conocimientos para reforzar lo aprendido y que no pierdan conciencia de las decisiones que toman con el dinero.
Estos son los 4 conceptos básicos que debes volver a revisar con ellos.
1. Entender la diferencia entre valor y precio
Este es uno de los conceptos fundamentales para que, al convertirse en adultos, tomen decisiones mejor planeadas con su dinero.
Para explicarles de modo sencillo la diferencia entre valor y precio, plantéalo de la siguiente manera: el precio es el monto que pagas en caja y el valor es la utilidad y el beneficio que te da esa compra.
Además de hablarle sobre la teoría, muéstraselo en la práctica. La CONDUSEF recomienda involucrar a los hijos en las finanzas familiares, por ejemplo, haciendo un análisis de las compras mediante preguntas críticas. Cuando tu hijo te pida algo de marca o que se sale por mucho de tu presupuesto, no digas un “no” rotundo de inmediato. Mejor, invítalo a un diálogo donde analicen la compra.
- ¿Pagas por la calidad o por el logo? Si los tenis de $2,000 pesos duran lo mismo que unos de $800, ¿qué estamos comprando con la diferencia?
- ¿Cuál es el costo por uso? Unos zapatos escolares que usará diario tienen más valor que un vestido de fiesta que solo usará una vez, aunque el precio sea el mismo.
La espera de las 48 horas. Si tu hijo quiere algo desesperadamente, pídele que espere dos días. Muchas veces, el impulso de la moda desaparece después de ese tiempo de reflexión.
2. El presupuesto es el mejor aliado
La mejor forma de que tu hijo aprenda a priorizar es dándole el control de dinero de forma limitada. Si siempre somos nosotros quienes decimos “está muy caro”, el niño o adolescente nunca aprenderá a elegir o ponerse sus propios límites en las compras.
Si tú tienes presupuestado gastar $1,000 pesos en sus tenis, pero él quiere los de marca que cuestan $1,800, dale una opción: “Yo pongo los $1,000 que corresponden al presupuesto familiar. Si tú quieres los de marca, tú debes poner los $800 restantes de tus ahorros o tus domingos”.
Cuando el efectivo sale de su propio bolsillo, mágicamente los tenis de marca dejan de ser tan indispensables. Ese es el momento en que el cerebro del niño y adolescente empieza a priorizar de verdad, mejorando su control de dinero.

3. No todo lo que brilla es oro
Hoy en día, la presión no solo viene de los amigos en el recreo, sino de las personas y marcas que seguimos en redes sociales. Los niños están expuestos todos los días a miles de anuncios que les muestran los productos del momento, por lo que es muy fácil que los empiecen a desear.
¿Cómo evitar el consumismo desmedido en estos casos? Un punto crucial es no tachar a las compras de “malas”; al fin y al cabo, son parte de nuestra vida cotidiana y todos somos consumidores. Más bien, enfoca tu esfuerzo en enseñarle a reflexionar de forma crítica si en realidad quiere el producto o solo es un antojo del momento y, si ha decidido adquirirlo, entonces muéstrale cómo planificar su ahorro para obtener lo que quiere.
Involúcralos en las finanzas del hogar. Deja que vean cómo comparas precios en el supermercado o cómo planeas las vacaciones. El ejemplo es el mejor maestro.
4. Fomenta su identidad más allá del consumo
La mejor defensa contra la imposición de las modas es fortalecer su autoestima y dejarlo encontrar su identidad. Un niño seguro de sí mismo sentirá menos necesidad de querer comprar solo para encajar y preferirá emplear su dinero en cosas que realmente lo llenen.
Aparte de repasar sus lecciones de finanzas para niños, procura fortalecer su confianza con estos métodos:
- Reconoce sus logros de desarrollo personal, por ejemplo, si maneja bien una situación difícil con algún amigo o está dominando una habilidad nueva. No limites tus cumplidos a temas materiales.
- Predica con el ejemplo. No solo te dediques a hablar del buen manejo de las finanzas, ¡dale el ejemplo! Deja que te acompañe mientras haces el presupuesto familiar, diseña metas en conjunto y llévalo a abrir su primera cuenta bancaria de ahorro. Recuerda que la familia es el espejo donde los hijos se miran.
Guía a tus hijos por el buen camino financiero
Aprovecha cada oportunidad que tengas para poner en práctica las lecciones de finanzas para niños y, cuando llegue el momento, acompáñalos a abrir su primera cuenta bancaria para que vayan familiarizándose con los productos y servicios de la banca.
Dales hoy las herramientas que necesitan para convertirse en adultos con una buena administración de su patrimonio.
Preguntas frecuentes
Refuerza tus conocimientos en finanzas para orientar mejor a tus hijos.
¿A qué edad se debe empezar con la educación financiera de los niños?
Se recomienda iniciar a los 3 años con conceptos básicos como identificar monedas y billetes, explicando para qué sirve cada uno. A partir de los 6 años, pueden comenzar con temas un poco más avanzados, como definir metas, aprender sobre el mundo bancario y manejar el dinero de su domingo o mesada.
¿Cómo explicar el control de dinero a un adolescente?
Utiliza ejemplos reales de su vida diaria, como el costo de sus suscripciones de streaming o videojuegos, y compáralos con metas a largo plazo (como un viaje o un celular o consola nueva).
¿Qué hacer si mi hijo gasta todos sus ahorros en un impulso?
Permite que experimente la consecuencia: la falta de dinero para la siguiente actividad que le interese. Es mejor que cometa este error con montos pequeños ahora que con un préstamo o tarjeta de crédito cuando sea adulto.
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