
En México, para muchos el fútbol no es solo un deporte, es una pasión que reúne a amigos y familias los domingos para gritar de emoción, y nos enseña que, trabajando en equipo, se puede enfrentar cualquier reto. Y esta filosofía de juego es muy útil si te preguntas “¿cómo organizar mis finanzas en familia?”, ya que la economía del hogar funciona exactamente igual.
Manejar el dinero en familia suele verse como una responsabilidad que solo corresponde a los padres, pero eso es como pedirle al portero que meta todos los goles. La verdadera clave para aprender cómo ahorrar en familia está en entender que cada integrante, desde padres, hijos hasta abuelos, tiene un papel clave. ¿Quieres saber cómo juega tu equipo?
Cómo organizar mis finanzas familiares como un equipo de fútbol
Para ahorrar en familia de forma exitosa, es crucial que entiendan el rol de cada miembro del equipo.
Papás y mamás: la dirección técnica
Son los encargados de la estrategia: son quienes deciden si el equipo sale a la ofensiva (invertir o comprar algo necesario) o si se queda a la defensiva (ahorrar para una emergencia).
Su rol es clave en la planificación de gastos mensuales de una familia:
- Organizan el dinero del hogar. El director técnico es quien sabe cuánto dinero entra y cuánto sale. Su labor es armar el presupuesto del hogar: decidir cuánto se va para la renta, cuánto para el súper y cuánto para los gastos extras.
- Deciden en qué se gasta. Si el recibo de la luz llegó muy caro, el director técnico debe decidir dónde ajustar, quizá menos salidas al cine o recortar el gasto en dulces o refrescos.
- Enseñan con el ejemplo. Un director técnico no puede pedir disciplina si él no la tiene. Si los hijos ven que los padres comparan precios y no gastan por impulso, ellos aprenderán la mejor táctica sin necesidad de discursos largos sobre qué es la economía familiar y por qué es importante.
Día de gasto cero: Establezcan un día a la semana donde ningún integrante del equipo realice compras no esenciales.
Hijos jóvenes: el mediocampo
Los jóvenes son el motor del equipo, tienen la energía y, sobre todo, el dominio de la tecnología. En un mundo donde los fraudes digitales están a la orden del día, ellos son los que recuperan el balón y distribuyen el juego con inteligencia.
Su rol en la economía familiar:
- Ayudan a identificar fraudes y mensajes falsos. Son los mejores para detectar jugadas sucias como correos falsos, mensajes sospechosos de WhatsApp que prometen premios increíbles o páginas de internet que huelen a estafa. Su labor es proteger la portería familiar de los ciberdelincuentes.
- Enseñan a usar aplicaciones y tecnología. Son los encargados de enseñar a los demás a usar las aplicaciones del banco, crear apartados digitales y pagar los servicios desde el celular para ahorrar tiempo y evitar recargos.
- Preguntan antes de usar el crédito. Un buen mediocampo no se precipita. Los jóvenes deben aprender (bajo la guía de sus padres) que, antes de dar un tarjetazo o pedir un préstamo para un gusto personal, se debe consultar con la dirección técnica. Nada de tarjetas amarillas por gastos irresponsables.
Planeen el menú semanal: El mayor gasto variable suele ser la comida. Planear el menú de la semana antes de ir al súper evita compras innecesarias y el dinero rinde mejor.

Niñas y niños: la delantera
Aunque sean pequeños y apenas estén entendiendo qué es la economía familiar, son los que nos motivan a ganar. Ellos celebran cada meta alcanzada y nos mantienen enfocados en el trofeo.
Su rol dentro del equipo:
- Practican el ahorro con metas pequeñas. El ahorro para un niño es como un entrenamiento: guardar monedas en una alcancía para comprar un juguete les enseña que el dinero es un recurso limitado que requiere paciencia.
- Aprenden que elegir una cosa implica dejar otra. En la delantera, si decides tirar a gol, ya no puedes mandar el centro; los niños aprenden que, si eligen el helado de chocolate, tal vez no alcance para las papitas. Elegir una cosa implica dejar otra y esa es la base de las finanzas inteligentes.
- Motivan a la familia a tener metas. Nada motiva más a la familia a ahorrar para las vacaciones o para arreglar la casa que la ilusión de las niñas y niños. Ellos nos recuerdan por qué estamos haciendo el esfuerzo de no gastar de más.
Organicen el reto de las monedas: Designen un frasco en la cocina donde todos depositen las monedas de $10 pesos que les sobren al final del día. Al cabo de 6 meses, ese dinero habrá crecido y pueden pagar una cena especial para todo el equipo.
Abuelos: la defensa
Los abuelos son los veteranos del equipo. Han jugado muchos torneos, han pasado por crisis económicas y devaluaciones, y su sabiduría es el escudo que protege al equipo de cometer errores del pasado.
- Comparten su experiencia y consejos. Sus consejos son oro puro; ellos saben cómo hacer rendir la comida, cómo remendar lo que se rompe y, sobre todo, conocen el impacto que el ahorro constante tiene en los gastos mensuales de una familia. Escucharlos evita que el equipo reciba goles por falta de experiencia.
- Confían en la familia para evitar fraudes. En la defensa, la comunicación es vital. Los abuelos deben confiar en los hijos y nietos para preguntar antes de dar datos bancarios por teléfono o caer en estafas. Una defensa que se comunica es impenetrable.
¡A ganar el campeanota financiero!
Para que este equipo familiar sea invencible, necesitan tener claras las reglas del juego llamado “cómo ahorrar en familia”:
- Tener una charla técnica mensual: reúnanse una vez al mes para hablar de cómo va el dinero; digan cuánto se ha ahorrado y qué metas faltan por cumplir.
- Cuidar al equipo: acuerden que nadie compartirá contraseñas ni NIPs. Si alguien recibe un mensaje extraño, se reporta de inmediato al “mediocampo” (los jóvenes) para verificarlo.
- El fondo de trofeos: tengan metas como un viaje, una salida de fin de semana o cena especial. Cuando todos colaboran ahorrando luz, agua o evitando gastos hormiga, el bienestar familiar se fortalece y el dinero rinde más.
Al final de la temporada, lo que importa no es solo cuánto dinero hay en el banco, sino la confianza y la unión que se generó en el hogar al implementar esta estrategia para ahorrar en familia. Cuando las finanzas se manejan como un equipo de fútbol, el estrés disminuye porque la carga se reparte.
Nadie juega solo. Si los papás dirigen bien, los abuelos aconsejan, los jóvenes protegen y los niños motivan, el resultado será un golazo a la deuda y un campeonato de tranquilidad familiar. ¡A jugar se ha dicho!
Preguntas frecuentes sobre cómo ahorrar en familia
Termina de resolver dudas y optimiza la estrategia financiera de tu familia.
¿A qué edad deben los niños empezar a ahorrar?
Desde los 5 o 6 años, cuando empiezan a entender el intercambio de dinero por bienes. El uso de alcancías transparentes ayuda a que vean físicamente cómo crece su esfuerzo.
¿Qué hago si un integrante del equipo gasta más de lo acordado?
La comunicación es clave; no se trata de castigar, sino de ajustar la estrategia. Analicen si el presupuesto asignado a esa persona era realista o si hubo un disparador emocional. Ajusten el límite y refuercen la meta común.
¿Es bueno que los niños reciban una mesada o “domingo”?
Sí, es una excelente herramienta de educación financiera, ya que les enseña a administrar el dinero desde pequeños. Un consejo es no condicionar su mesada o domingo a las tareas del hogar (en las que tienen obligación de participar), sino darles pequeños bonos por hacer tareas extra.
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