
Llegar a la sexta década de vida es un logro que trae consigo una perspectiva diferente del mundo y, por supuesto, del dinero. A esa edad, muchos reciben recursos importantes, ya sea de la Afore, el retiro de fondos de vivienda o tienen ahorros que quieren poner a trabajar.
Sin embargo, aprender cómo comenzar a invertir después de los 60 años no es igual que hacerlo a los 30. A esa edad, el objetivo principal ya no es obtener grandes ganancias o “hacerse rico”, sino proteger lo que ya se tiene para tener una vida digna y sin preocupaciones.
A continuación, te compartimos una guía para aprender a invertir y resolver dudas clave como “¿qué es costo de inversión?”, “¿dónde invertir mi dinero sin riesgo?”, entre otros factores.
Cómo comenzar a invertir luego de los 60 años: guía paso a paso
Antes de poner tu dinero en cualquier fondo de inversión, considera estos puntos.
1. Conoce tu nivel de riesgo
Esto es, básicamente, saber cuáles son los riesgos de inversión que puedes asumir; por lo tanto, es el punto más importante de tu estrategia.
Cuando eres joven, puedes arriesgar dinero porque tienes tiempo para recuperarlo si algo sale mal; no obstante, después de los 60, el “reloj financiero” es distinto.
A esa edad, la mejor opción es buscar inversiones de renta fija. Esto significa que sabes desde el primer día cuánto vas a ganar y en qué fecha te devolverán tu dinero. Evita promesas de ganancias altísimas que dependen de que a una empresa o a una moneda le vaya bien; a veces, menos es más si ese “menos” es seguro.
Checa esta pequeña tabla comparativa de inversiones para que entiendas mejor sus diferencias y por qué una inversión de renta fija es preferible para tu etapa de vida.
| Tipo de inversión | Nivel de riesgo | ¿Qué esperar? | Ejemplo en México |
| Renta fija | Bajo | Rendimientos constantes desde el inicio. | Cetes, bonos gubernamentales o pagarés. |
| Renta variable | Alto | Mayor riesgo de pérdidas, lo que no favorece a personas de 60 años en adelante por el tiempo de recuperación. | Acciones o criptomonedas. |
¿Cuáles son las inversiones más seguras para adultos mayores? Elige opciones como bonos de gobierno, Cetes o cuentas de inversión creciente.
2. Opta por inversiones con liquidez
La liquidez es la facilidad e inmediatez con la que puedes disponer del dinero invertido, por lo que es una excelente herramienta para enfrentar emergencias médicas o esas reparaciones del hogar que surgen cuando menos lo esperas.
Además de preguntarte cuáles son los riesgos de inversión, agrega esta otra interrogante: si llegaras a necesitar dinero el día de mañana debido a una urgencia, ¿el fondo o cuenta de inversión te da la flexibilidad de hacer retiros?
Si bien existen inversiones que retienen tu dinero por plazos específicos (por ejemplo, 1, 3 o 5 años), también hay productos de inversión que te dan rendimientos fijos y te permiten hacer retiros cuando lo necesites sin penalizaciones.
Lo ideal para ti es tener una parte de tu dinero invertida a plazos largos (para ganar más rendimientos) y otra parte en opciones de disponibilidad inmediata, donde puedas retirar tu dinero en menos de 24 horas cuando tengas alguna emergencia.
3. Verifica que las entidades estén reguladas
Desafortunadamente, existen muchas personas y “bancos” fraudulentos que buscan aprovecharse de la confianza de los adultos mayores, especialmente si aún no saben bien cómo comenzar a invertir. Es importante que nunca entregues tu dinero a alguien solo porque te cae bien o porque es amigo de un familiar.
Toma en cuenta que toda persona o entidad financiera que te ofrezca invertir debe estar autorizada por entidades regulatorias, como la CNBV y la CONDUSEF.
Igualmente, confirma que tu dinero esté protegido por un seguro de depósito bancario. En México, las instituciones formales cuentan con un seguro del gobierno que protege tus ahorros por un monto específico. Si la financiera no tiene este seguro, estás corriendo un riesgo innecesario.
Antes de brindar tus datos o firmar algún contrato, verifica de manera gratuita si la entidad financiera que te ofrece la inversión está en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros de la CONDUSEF.

4. No olvides revisar los costos y comisiones
A veces, una inversión parece dar muchos rendimientos, pero las comisiones por apertura, manejo de cuenta o por retiros terminan comiéndose las ganancias.
Pide que te expliquen detalladamente y de forma muy sencilla qué es costo de inversión, es decir, cuáles son las comisiones que maneja la entidad, si hay penalizaciones por retiros anticipados y los impuestos retenidos. Corrobora que esta información venga detallada en tu contrato; si algún dato no coincide con el que te dio el asesor, no firmes y solicita una aclaración.
Busca el GAT Real (Ganancia Anual Total Real): Este número te dice cuánto ganarás realmente después de restarte las comisiones y de considerar la inflación. Si el GAT Real es positivo, tu dinero está creciendo; si es negativo, está perdiendo valor.
5. El impacto de la inflación
Invertir va más allá de saber la respuesta a “¿dónde invertir mi dinero sin riesgo?” o conocer qué es costo de inversión: es proteger el poder de adquisición de tus recursos.
Sabemos que lo que hoy podemos comprar con $100 pesos, en 5 años costará más. Por esta razón, busca inversiones que te ofrezcan una tasa de interés que sea, por lo menos, igual a la inflación actual en México. Si los precios suben un 5% al año y tu inversión te paga el 3%, estás perdiendo dinero, aunque veas que la cifra en tu cuenta sube.
Mejor investiga opciones que, en la medida de lo posible, vayan al ritmo de los precios para que tu calidad de vida no disminuya con el tiempo.
6. Busca transparencia y sencillez
Algunas inversiones pueden usar palabras en inglés o términos técnicos complicados que te generen confusión. Aquí la regla es práctica: nunca inviertas en algo que no entiendas.
Si el asesor financiero no puede explicarte cómo se genera la ganancia de forma clara o si te sientes presionado para iniciar el trámite o firmar rápido, no lo hagas. Tienes derecho a revisar los papeles con calma, consultarlos con gente de tu confianza y decidir después. Olvídate de las prisas.
7. Pon atención en la designación de beneficiarios
No olvides poner especial atención en este punto para evitar que tu dinero se quede congelado en trámites legales largos y costosos para tus hijos o nietos.
- Revisa que tus beneficiarios estén anotados correctamente, con sus nombres completos tal como aparecen en su identificación oficial.
- Puedes repartir porcentajes iguales o distintos para varias personas, siempre que la suma total dé 100%.
- Habla con tus beneficiarios sobre dónde tienes tu dinero invertido. No querrás que se pierda porque nadie sabía que existía.
- Cada año, considera si quieres hacer algún ajuste en la designación de tus beneficiarios, sobre todo si hubo un cambio relevante de circunstancias.
Comienza a invertir y fortalece tu patrimonio de vida
Invertir después de los 60 años no se trata de perseguir promesas de riqueza, sino de asegurar que el esfuerzo de toda tu vida siga rindiendo frutos. Recuerda que la clave del éxito en esta etapa es la tranquilidad y estabilidad financiera.
Nunca es tarde para dar el paso hacia una estrategia más inteligente para tu dinero.
Preguntas frecuentes sobre inversiones después de los 60 años
Te dejamos más información para que no quede ninguna duda antes de invertir.
¿Desde cuánto dinero puedo empezar a invertir?
En México, puedes comenzar desde $100 pesos a través de plataformas oficiales como Cetesdirecto y algunas SOFIPOs (Sociedades Financieras Populares). Investiga y compara antes de decidir.
¿Tengo que pagar impuestos por mis inversiones?
Sí, las instituciones financieras retienen automáticamente una pequeña parte por concepto de ISR (cuya tasa de retención en 2026 es de 0.90% sobre el monto invertido). Sin embargo, para muchos adultos mayores, existen exenciones fiscales dependiendo del monto, rendimientos y el tipo de cuenta.
¿Qué hacer si una institución me ofrece rendimientos “garantizados” muy altos?
Desconfía. Si una oferta suena demasiado buena para ser verdad y no está respaldada por la CNBV o la CONDUSEF, es probable que se trate de un esquema de fraude.
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