
Así como una casa desordenada genera ruido visual y mental, unas finanzas caóticas generan estrés, ansiedad y culpa. Si alguna vez has sentido que “el dinero se me va y no sé en qué”, este artículo es para ti.
Hoy te enseñaré cómo hacer un organizador de gastos inspirado en el método Marie Kondo, una manera práctica y emocional de reconciliarte con tu dinero. No se trata solo de anotar números, sino de crear un sistema que te permita ver qué gastos realmente te aportan valor y cuáles solo ocupan espacio.
8 pasos para hacer un organizador de gastos con el método Marie Kondo
Para realizar este control de gastos personales, sigue con atención esta breve, pero poderosa guía:
Paso 1: Visualiza tu vida financiera ideal
Marie Kondo siempre inicia con una pregunta: ¿cómo quiero vivir? Antes de ordenar, imagina cómo se sentiría tener control sobre tu dinero.
Pregúntate:
- ¿Qué emociones quiero tener cuando reviso mi cuenta bancaria?
- ¿Qué significaría para mí saber cómo organizar mis finanzas?
- ¿Qué quiero lograr con mi dinero en los próximos meses?
Dedica unos minutos a escribir o dibujar tu visión. Este ejercicio define la intención de tu organizador: no se trata de restringirte, sino de dirigir tu energía hacia lo que realmente importa.
Paso 2: Reúne todos tus gastos en un solo lugar
Marie Kondo aconseja reunir todos los objetos de una misma categoría antes de comenzar. En tus finanzas, esto significa juntar todos tus gastos de los últimos 30 días.
Hazlo así:
- Revisa tus estados de cuenta, tickets, apps bancarias y pagos en efectivo.
- Anota cada gasto en un cuaderno o plantilla digital.
- No omitas nada: ni el café de $45 pesos, ni la suscripción que “solo cuesta” $99 al mes.
Verlo todo junto crea conciencia y te ayuda a responder mejor la pregunta del inicio: “¿cómo organizar mis finanzas?”. Te sorprenderá descubrir cuánto se escapa en pequeñas fugas que podrías redirigir hacia tus metas.

Paso 3: Clasifica por categorías (no por ubicación)
Marie Kondo no ordena habitación por habitación, sino por categoría. En tu organizador de gastos aplica lo mismo: agrupa por tipo de gasto, no por fecha o medio de pago.
Ejemplo de categorías:
- Necesidades básicas: renta, agua, luz, gas, supermercado.
- Suscripciones y servicios: Netflix, Spotify, apps, membresías.
- Transporte: gasolina, metro, mantenimiento del coche.
- Entretenimiento: salidas, cafés, restaurantes.
- Gastos hormiga: compras impulsivas, snacks, delivery (paquetería o comida rápida).
- Ahorro e inversión: aportaciones automáticas o manuales.
Al agrupar tus gastos, verás en qué área se concentra tu dinero y podrás detectar desequilibrios.
Paso 4: Pregúntate si cada gasto te aporta alegría o propósito
La esencia del método Marie Kondo es conservar el tokimeku (ときめく), una palabra japonesa que significa aquello que te genera alegría, utilidad o propósito. Haz lo mismo con tu dinero.
Para cada gasto, hazte tres preguntas:
- ¿Este gasto me da bienestar o solo satisfacción momentánea?
- ¿Contribuye a mis metas financieras o me aleja de ellas?
- ¿Podría reducirlo sin afectar mi felicidad real?
En tu organizador, marca los gastos que sí aportan valor con una palomita (✅) y los que no, con un tache (❌).
Verás que muchos “gustitos” no son malos, pero deben tener un lugar consciente y proporcional dentro de tu control de gastos personales.
Paso 5: Agradece y despide los gastos innecesarios
En el método Marie Kondo, cada objeto que se descarta se despide con gratitud. Haz lo mismo con tus gastos.
- Agradece al gasto por lo que te enseñó (“gracias por recordarme que no necesito otra app de meditación”) y elimínalo.
- Cancela suscripciones, cambia planes, busca versiones más económicas o ajusta tus hábitos.
Ese acto simbólico te ayudará a soltar la culpa y mantener solo lo que te suma.
Paso 6: Diseña tu organizador de gastos con propósito
Ahora sí: ¡manos a la obra! Puedes crear tu organizador de gastos en una libreta, Excel o plantilla digital.
- Divídelo por columnas: fecha, categoría, monto, si aporta valor o no, y nota o reflexión sobre el gasto.

- Agrega color y estilo: verde para gastos alineados, amarillo para alertas.
- Haz una hoja de resumen mensual que incluya el total de ingresos y gastos, porcentaje destinado al ahorro, una lista de “gastos hormiga” y plan de acción.
Esto te permitirá tener un mapa visual de tu dinero, como si fuera el armario de tus finanzas: cada peso en su lugar.
Paso 7: Automatiza tu revisión mensual
El orden no es un evento, es un hábito. Programa una cita contigo cada mes, al estilo “ritual financiero”.
Toma tu bebida favorita, pon música suave y revisa tu organizador:
- Analiza en qué categorías gastaste más.
- Ajusta tus metas o límites.
- Celebra tus avances, por pequeños que sean.
Marie Kondo dice: “El orden es un diálogo con uno mismo.” Tu organizador será ese espacio donde conversas con tu dinero desde la calma, no desde el caos.
Paso 8: Mantén vivo tu sistema
Un organizador de gastos no es una tabla fría, es un reflejo de tus decisiones. Cada trimestre revisa si tus gastos siguen alineados con tu vida actual; quizás algo que antes te daba alegría ya no la da o un nuevo objetivo merece prioridad.
Recuerda: el orden financiero no se trata de perfección, sino de coherencia. Lo importante es que tu dinero fluya hacia lo que te hace crecer.
No solo es acomodar gastos, es tener orden con el dinero de manera consciente
Tener un organizador de gastos al estilo Marie Kondo es más que una técnica: es una filosofía. Te ayuda a tomar conciencia, agradecer lo que tienes y soltar lo que no necesitas.
Cuando cada gasto tiene propósito, cada peso cuenta una historia. Tu relación con el dinero deja de ser una batalla y se convierte en un acto de armonía.
Así como una casa ordenada te permite respirar, unas finanzas organizadas te permiten vivir con libertad, claridad y brillo. Porque el verdadero bienestar financiero también es un propósito.
Calculadoras interactivas
Videos y cápsulas
Materiales descargables
Educa tu cartera
Consejos para tu bolsillo
Infografías
Glosario de finanzas personales