
La jubilación en México es, para muchas personas, una de las metas más esperadas tras años de trabajo continuo. Por fin llega el momento de recoger los frutos de tu esfuerzo, dedicar tiempo a tu familia, a tus pasatiempos, hacer ese viaje que tanto has deseado o simplemente descansar y olvidarte de la rutina.
Sin embargo, pasar de recibir un sueldo fijo a vivir de una pensión o de los ahorros que hayas acumulado requiere un cambio de mentalidad importante. Por ello, es fundamental identificar y evitar ciertos errores que pueden poner en la cuerda floja tu estabilidad financiera en estos años donde cuidar tu dinero es vital. Te decimos cuáles son.
6 errores que debes evitar en tu plan de jubilación
Mantente atento a estos comportamientos y evítalos a toda costa para tener tranquilidad financiera en tu jubilación.
1. Gastar demasiado al principio
Si recibes tu pensión o el dinero que ahorraste para tu retiro en una sola exhibición, es natural estar emocionado y sentir libertad y seguridad. Puedes querer comprarte un auto nuevo, remodelar toda tu casa, hacer un viaje al extranjero, entre otros planes que hayas tenido en espera.
- El riesgo: Reduces abruptamente una suma de dinero que puede dejarte vulnerable ante futuras emergencias.
- Cómo evitarlo: Por unos meses, deja que tus finanzas se acomoden a tu rutina y nuevos gastos; no te precipites a tomar decisiones que impliquen gastar grandes sumas de dinero.
Si quieres irte de viaje o darte un gusto que llevas posponiendo un tiempo, asigna una cantidad específica para ello, sin tocar tu fondo de emergencia.
2. No fijar un presupuesto dentro de tu nueva rutina
Al jubilarte, tu estilo de vida cambia. Quizá ya no gastas en gasolina o pasajes para ir a la oficina, pero el recibo de la luz sube porque estás más tiempo en casa y usas más la televisión, el ventilador, microondas, etc. Además, tienes más tiempo libre para ir por el café con los amigos, irte de compras o visitar parientes.
El riesgo: Los gastos hormiga pueden jugar en tu contra y llevarse un buen porcentaje de tu presupuesto mensual sin que te des cuenta.
Cómo evitarlo: Aprende cómo hacer un presupuesto personal y anota cada gasto que hagas, por pequeño que sea. Igualmente, aprovecha los descuentos que ofrece la tarjeta del INAPAM en transporte público, farmacias, tiendas de autoservicio y pago de servicios como el agua o el predial.
Prioriza tus necesidades sobre tus deseos: Asegúrate de que los gastos de vivienda, salud y alimentación estén cubiertos al 100% antes de usar el dinero en otras cosas.
3. Ser el papá o abuelo “buena onda” que presta dinero a la familia
Cuando tus familiares se enteran de que recibiste tu pensión y necesitan dinero, pueden acercarse por la confianza y la facilidad que implica un préstamo contigo; tú, al no querer fallarles, puedes entrar en una disyuntiva emocional sobre lo que deberías hacer. Por lo mismo, esta situación es complicada y puede ocasionar controversias.
- El riesgo: Al ser tus familiares, pueden considerar ese préstamo como un regalo y ya no devolverlo o tardar mucho tiempo en hacerlo, por la confianza que te tienen. Al final terminará siendo una carga económica para ti y limitará otros planes que tengas.
- Cómo evitarlo: Toma en cuenta que siempre debes asegurar tu bienestar antes de ayudar a otros. Si decides prestar dinero, que sea a personas de tu entera confianza y que sea una cantidad que no comprometa tu estabilidad financiera. Es totalmente válido decir “no”.
4. Olvidar los gastos de salud y cuidado personal
Hay que aceptar que, con la edad, es inevitable que los gastos médicos aumenten. Medicamentos, revisiones más frecuentes o incluso la necesidad de ayuda en el hogar son realidades que muchas veces omites dentro de tu plan de jubilación y presupuesto.
- El riesgo: Una emergencia médica o una enfermedad crónica pueden agotar tus ahorros en cuestión de semanas o meses.
- Cómo evitarlo: Ten una cuenta separada destinada exclusivamente a gastos médicos. Si tienes algún seguro de salud, revisa las coberturas y las cantidades que pagarías por deducible y coaseguro, en caso de ocuparlo.

5. Pasar por alto los efectos de la inflación
La inflación es el aumento de los precios con el paso del tiempo. Por ejemplo, si hoy un café cuesta $50 pesos, en un par de años costará $65. Se puede cometer el error de pensar que si tienes $100,000 pesos ahorrados, esos $100,000 valdrán lo mismo dentro de 20 años.
- El riesgo: Tu poder adquisitivo disminuye. Lo que hoy parece mucho dinero, podría no ser suficiente para cubrir tus gastos básicos más adelante.
- Cómo evitarlo: Ahorra e invierte ese dinero en productos financieros que ofrezcan al menos un rendimiento similar a la inflación. Asimismo, planifica a largo plazo y calcula tus gastos pensando en que la vida será un poco más cara cada año. Acércate con un asesor que te oriente en temas de ahorro e inversión.
6. Caer en fraudes y “promesas milagrosas”
Lamentablemente, los adultos mayores son blanco frecuente de estafadores, tanto por llamadas telefónicas como en supuestas inversiones que prometen duplicar su dinero rápido.
- El riesgo: Perder el patrimonio de una vida por un engaño telefónico o una mala asesoría.
- Cómo evitarlo: Nunca compartas tus datos personales ni de tus cuentas bancarias por ningún medio y duda de las ofertas o préstamos que parecen demasiado buenos para ser verdad. Antes de mover tu dinero, consúltalo con alguien de mucha confianza o directamente con tu banco o asesor.
Vive tu jubilación con estabilidad financiera
Disfrutar de tu jubilación en México no depende de cuánto dinero recibiste, sino de qué tan bien logras administrarlo a largo plazo. La clave está en la disciplina y en ser organizado con tus finanzas: saber cómo hacer un presupuesto personal, identificar tus gastos, seguir teniendo un fondo de ahorro y ser precavido con tu salud son las acciones que te llevarán a vivir esta etapa al máximo y con la paz y tranquilidad que mereces.
Preguntas frecuentes sobre la jubilación en México
Termina de resolver tus dudas consultando esta información.
¿Puedo obtener un seguro médico después de los 60 años?
Sí, aunque puede ser más complicado o costoso de adquirir, dado que tu edad o situación médica puede implicar un mayor riesgo para las aseguradoras. Asesórate, investiga y compara las mejores opciones de acuerdo a tus necesidades y presupuesto.
¿Cuántos años tengo que cotizar para pensionarme?
- Si estás bajo la Ley 73 del IMSS, necesitas tener mínimo 500 semanas cotizadas.
- Si cotizas bajo la Ley 97 del IMSS, en 2026 necesitas 875 semanas cotizadas. Este total incrementará anualmente 25 semanas hasta alcanzar 1,000 semanas en 2031.
- Si estás en la Modalidad Décimo Transitorio del ISSSTE, necesitas cumplir 28 años de servicio, si eres mujer, y 30 años de servicio, si eres hombre, para obtener el 100% de pensión de acuerdo al promedio anual de tu último sueldo básico.
- Si estás bajo la Ley 2007 del ISSSTE, debes contar con 25 años de servicio.
¿Cuál es la diferencia entre pensión y jubilación?
La pensión es la prestación económica que recibes luego de retirarte de tu trabajo, ya sea porque cumpliste al menos 60 años de edad, o bien, tuviste algún accidente o invalidez que te impide continuar laborando. En cambio, la jubilación se refiere a las personas que terminaron su ciclo de vida laboral y que pueden o no recibir una pensión.
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